Sitio Oficial Santuario Schoenstatt Reñaca
"Aquí en los pinos brota nueva vida"
Cuando a Josefina Magasich, una niña de 11 años perteneciente a una familia de Los Pinos, le diagnosticaron cáncer, comenzó una corriente de oración muy grande en la ermita. Todos los días se reunían a rezar el Rosario personas cercanas a la familia. Al mismo tiempo, ella ofrecía su dolor a Dios para que permitiera la construcción de un Santuario en ese lugar. El número de personas que iban a rezar por Josefina fue aumentando de manera impresionante, y esto generó tanta vida en la pequeña ermita, que la idea del Santuario se fue concretizando cada vez más. Un grupo de señoras asesoradas por el Instituto de Hermanas de María comenzó a trabajar por el futuro Santuario. Finalmente Josefina entregó su alma a Dios el 29 de Junio de 2003, convirtiéndose en “el primer ladrillo del Santuario de los Pinos”.
Hubo una luz muy fuerte
todos miraban pero nadie veía
¿Qué es eso? ¿Cómo puede haber una luz así?
El lento y cuidadoso caminar de esta bella luz
iba despertando sonrisas a su paso,
quien la veía no lo podía evitar
¿Qué es eso? ¿Cómo puede haber una luz así?
Su paso entre nosotros fue algo impresionante,
nadie que haya visto esa luz brillar podría jamás olvidarla.
Pero la luz sufría, sufría un dolor que aparentemente
solo ella veía. Su trabajo fue difícil, inmensamente difícil
¿Qué luz sigue brillando ante el sufrimiento?
¿Qué es eso?¿Cómo puede haber una luz así?
Hoy la luz está en el jardín del recuerdo,
pero quiere llegar a casa ¿Quién la llevará a casa?
En casa brillará aún más! pues su sufrimiento
se habrá ido, en casa descansará.
¿Quién la ayudará a llegar a casa?
Hoy nosotras queremos llevar esa luz a su hogar,
donde su brillo no se apague
y siga despertando sonrisas aun sin verla brillar.
Que solo su historia las levante
y las haga irradiar alegría a más personas.
Hoy nosotras llevaremos nuestra
pequeña gran luz desde el jardín del recuerdo
a su casa, somos nosotras quienes
anhelamos ver su luz en todo el mundo,
pero no podemos hacerlo solas,
con nuestra Madre debemos ir de la mano,
ella será nuestro apoyo y quien llamará
definitivamente a nuestra luz,
nuestra Jose, a casa.