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"Aquí en los pinos brota nueva vida"
Este periodo se inicia con la llegada del P. Kentenich a Chile el 23 de junio de 1947 a las 12.30 horas. Esta fue la primera visita de un total de 9. Cada una de las visitas fue muy fecunda para la historia del Movimiento en Chile. En este período se funda oficialmente el Movimiento en Valparaíso (27de junio de 1947); se formula el ideal de la provincia de las Hermanas de María como ideal del Cenáculo; se construye y bendice el Santuario de Bellavista; tiene lugar el tercer hito de la historia de Schoenstatt a través del acontecimiento del 31 de Mayo; se forman los primeros grupos de señoras, de juventud femenina y masculina; surgen las primeras vocaciones sacerdotales; las Hermanas de María son reconocidas por el Papa. El P. Kentenich desde Chile parte al exilio rumbo a Milwaukee (EEUU). Si bien es cierto, que fueron años difíciles en lo personal para el P. Kentenich, quien estaba siendo cuestionado por el Santo Oficio, al mismo tiempo, fueron años fecundos, donde la Alianza de Amor con María cobró fuerza en esta larga y angosta faja de tierra. Tanto es así, que el padre Kentenich llegó a decir, si una tercera Guerra Mundial destruía el Movimiento en Alemania, no importaba, porque en Chile había la fuerza suficiente para expandir Schoenstatt por el mundo.
En sus nueve visitas a Chile, el padre Kentenich, durante su estadía en Santiago se alojó en 4 partes distintas: la casa del Seminario Pontificio, en la casa de Betulia ubicada en el paradero 18 de Vicuña Mackenna, en la Casa Provincial de las Hermanas de María ubicada en la calle Manuel Montt 961, en una casa cercana al Santuario de Bellavista en la calle Walker Martínez, actualmente casa del Padre. Cada una de sus llegadas fue al aeropuerto de Los Cerrillos a excepción de la segunda visita, que por el mal tiempo el aterrizaje fue desplazado a Antofagasta. A su llegada, era esperado por un grupo de Hermanas de María y de Padres Pallottinos quienes estaban ansiosos de verlo y de compartir sus vivencias. Las Hermanas de María, quienes habían estado separadas de él durante once años, buscaban la oportunidad de estar con él, por eso se encargaron durante las seis primeras visitas de alojarlo en sus residencias o de estar con él, como fue el caso del Seminario, donde había una Hermana de María trabajando en la cocina. El recibimiento también era organizado por ellas, con una gran bienvenida donde siempre estaba presente el canto del Magnificat y las infaltables palabras del P. Kentenich.
En cada una de sus visitas, las Hermanas de María y los Padres Pallottinos lo llenaban de actividades, debiendo recorrer distintas ciudades de Chile: Santiago, Valparaíso, Temuco, San José de la Mariquina, Puerto Montt, Osorno, Concepción, Santa Cruz, Chimbarongo, Rengo, San Bernardo. También le programaban distintos encuentros con autoridades eclesiales, comunidades religiosas, y laicos. Desde su primera visita el padre Kentenich se preocupó de ir a saludar al Cardenal José María Caro al Arzobispado y de invitarlo a participar en los eventos más solemnes que organizaba el Movimiento, como en la bendición de la primera piedra del Santuario.
La octava y novena visita del padre a Chile, fueron muy dolorosas, especialmente para las Hermanas de María, porque el Santo Oficio le impuso una prohibición, que impedía el contacto entre el Padre Fundador y las Hermanas. Pero al mismo tiempo fue un período muy fecundo, porque el P. Kentenich, dedicó toda su atención a los grupos de juventudes, guiados por el padre Benito Schneider y el padre Ernesto Durán. Este padre pallottino chileno había comenzado en 1948 a acompañar jóvenes en algunos colegios de Santiago y en la Acción Católica, el resultado de su trabajo fue la formación de un primer grupo de juventud masculina de Schoenstatt en 1950, al que siguieron muchos grupos más. El P. Kentenich les habla sobre el ideal de grupo, sobre el hombre nuevo y sobre la importancia del Capital de Gracias. Es esta juventud entusiasmada por grandes ideales la que bautiza a la Santísima Virgen María como Mater.
Nota: Basado en documento elaborado por Tatiana Milstein Textos extraidos de www.Schoenstatt.cl, sitio oficial del Movimiento de Schoenstatt de Chile