Sitio Oficial Santuario Schoenstatt Reñaca
"Aquí en los pinos brota nueva vida"
Este período se inicia con un gran dolor para la Familia de Schoenstatt, el padre Fundador ha partido al destierro en Milwaukee. Pero al mismo tiempo, se produce una corriente de crecimiento, la juventud que comenzó a escucharlo en Bellavista está llena de vida y quiere hacer de Schoenstatt su meta definitiva. De esta juventud surge una fecunda y fuerte generación sacerdotal que fundará posteriormente junto con otros grupos de padres pallottinos la Comunidad de los Padres de Schoenstatt. Surgen las primeras vocaciones para las Hermanas de María venidas de la juventud femenina de Bellavista. Es esta juventud que con el paso de los años, se casa y forma, primero la rama familiar y más tarde la Federación. Y será un grupo de matrimonios que dejarán todo para irse a vivir cerca de Bellavista y convertirse en los custodios del Santuario.
Mientras en Chile, el Movimiento cobra fuerza, el P. Kentenich sigue en Milwaukee donde es visitado por padres y por aquellos jóvenes que escucharon sus pláticas en sus diversas visitas a Chile. Esta juventud, recién ahora comienza a tomar conciencia del significado del P. Kentenich y de Schoenstatt. Y se hace muy necesario visitar al Padre, conversar y madurar todo el testimonio que dejó el Padre Fundador en el suelo chileno. Pero este gran impulso de crecimiento se va a ver opacado con la crisis de unidad que surge a mediados de la década del 50 entre las corrientes del padre Ernesto Durán y del padre Benito Schneider, que culminarán con la prohibición del ingreso de más miembros al Movimiento. Pero la Alianza se mantendrá fuerte y volverá a dar sus frutos con el levantamiento posterior de la prohibición y el ingreso de nuevos miembros a esta Familia. El levantamiento de la prohibición va a traer nuevos frutos, porque el Movimiento comienza hacer su ingreso en la Iglesia y en la sociedad chilena, asumiendo diferentes encargos pastorales, entre otros a partir de 1966 la conducción del Templo Votivo de Maipú.
Pero la Mater aún les tenía preparada otra sorpresa a la Familia de Schoenstatt, la Iglesia anula en octubre de 1965 los decretos contra el P. Kentenich, y así consigue la liberación y su regresó a Schoenstatt. Poco después nuevamente llegó el dolor, cuando el Fundador partió al cielo el 15 de septiembre de 1968.
Nota: Basado en documento elaborado por Tatiana Milstein Textos extraidos de www.Schoenstatt.cl, sitio oficial del Movimiento de Schoenstatt de Chile